viernes, 19 de marzo de 2021

Awet Andemeskel sobrevive a la guerra en Etiopía: "He tenido que ver cosas horribles, ahora solo pido encontrar equipo"

Awet Andemeskel sobrevive a la guerra en Etiopía: "He tenido que ver cosas horribles, ahora solo pido encontrar equipo"

 


Aun lleva en la mirada la imagen de la masacre. Afortunadamente todo es ya un recuerdo. Aunque fuera terrible. El ex corredor eritreo con pasaporte sueco del Israel Cycling Academy, Awet Andemeskel, ha escapado de la zona de conflicto en Mekele, capital de la región de Tigray (Etiopía), donde la guerra le dejo atrapado, tras conseguir huir junto a su familia a la capital del país, Addis Abeba.

“Ha sido una experiencia muy dura, hemos vivido bombardeos durante semanas y nos ha tocado ver cosas horribles. Los cortes de agua, luz y líneas telefónicas han sido constantes durante todo este tiempo, y si a eso le sumamos que desde el 4 de noviembre los bancos estaban cerrados e internet estaba cortado, puedo asegurar que han sido momentos realmente intensos y estresantes para nuestras cabezas”, describe Awet aun sobrecogido por todo lo vivido durante los últimos meses.

Salvar su vida y su familia era una prioridad. La otra, aunque secundaria, era seguir siendo ciclista profesional. La guerra, junto al escaso calendario que pudo disputar el año pasado por la pandemia, ha provocado que el escalador eritreo no haya podido encontrar equipo para este año: “Sé a través de mi representante que tuvimos alguna oferta, pero no se pudo materializar. La dificultad de no poder estar en contacto con Europa no ayudaba en nada. A pesar de ello no he perdido la esperanza de poder ponerme un dorsal este 2021. No he parado de entrenar a pesar de las dificultades, pedalear es lo mejor que se hacer en la vida y no quiero dejar de hacerlo. Me gustaría poder disputar la próxima edición del Tour de Ruanda donde hice un 7º puesto de la General y cuatro top 10, pero soy consciente de la dificultad de ello”, reivindica. 

Awet ahora se encuentra a resguardo y seguro en Addis Abeba junto a su mujer y su hijo, de tan sólo dos años. “Ahora mismo una de mis prioridades es olvidar los terribles momentos que nos han tocado vivir y construir un futuro mejor para mi mujer y mi hijo. Quiero que vengan a vivir conmigo a Europa y poder reconstruir nuestra vida", desea a través de unos ojos que siguen buscando una solución a su infortunio.

La historia profesional y personal de Awet nunca fue fácil. Tras ser uno de los jóvenes mas prometedores de Eritrea, en 2013, tras la disputa del Mundial de Florencia decidió escaparse por la noche del hotel donde se alojaba su selección y poner rumbo a Suecia con tan solo una mochila llena de ilusiones y de esperanza como único acompañante. Tras varios años en Suecia, trabajando como recolector de botellas de plástico, consiguió sobrevivir y pudo comprarse una bicicleta para seguir luchando por su sueño de ser ciclista.  En 2016 consiguió volver a las competiciones gracias al Ner Group-Marco Polo y en 2017 daba el salto al profesionalismo de la mano del equipo hispano kuwaití, Kuwait- Cartucho.es. Sus buenas actuaciones aquel año supusieron que el Israel Cycling Academy se fijara en él y le diese la oportunidad de correr en 2019 el Giro de Italia.

Awet ha salvado su vida. También la de su familia. Ahora seguirá luchando para que el camino que emprendió huyendo de aquel hotel de Florencia en 2013 siga teniendo un sentido. Para él y para su familia. Su mochila sigue cargada de esperanza.

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